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La Muralla del Estrecho en la II Guerra Mundial

Escrito por Erdehoy

La Muralla del Estrecho en la II Guerra Mundial. Se organizaba en tres sectores: sector de Tarifa, sector La Línea-San Roque y el sector Algeciras.

Tras la Guerra Civil Española (1936-1939) y con el inicio de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) comenzaron a producirse movimientos de tropas de Francia y Reino Unido en el  Estrecho. La Inteligencia española fijó un objetivo claro, el Peñón de Gibraltar  ya que pensaba que iba a jugar un papel importante en el Mediterráneo. Para ello se construyó la Muralla del Estrecho.

Se diseñó  un plan de ataque, conquista y control del Estrecho de Gibraltar. 

Todas estas obras, se realizaron entre los años 1939-1943. Para ello, además del personal especializado y el asesoramiento técnico alemán, se utilizaron los batallones disciplinarios de soldados trabajadores, es decir, se agruparon a unos 15.000 presos republicanos en campos de concentración.

Los encontramos en Punta Paloma, en la ermita de Nuestra Señora de la Luz, en Jimena de la Frontera, la Almoraima, Campamento de las Eras en Algeciras, Guadalmesí, etc. Las condiciones de vida eran las propias de una organización esclavista, donde el hambre, la falta de higiene, hacinamiento y malos tratos, derivaban en enfermedades severas y en una esperanza de vida muy limitada.

La Muralla del Estrecho se trataba de un sistema defensivo que tuvo una clara influencia alemana además de la experiencia adquirida tras el Golpe de Estado en España.

Se organizaba en tres sectores: sector de Tarifa, sector La Línea-San Roque y el sector Algeciras. Cada sector contaba, a su vez, con tres líneas de defensas.

La primera línea se localizaba a pie de playa y en los diferentes accesos desde ésta a la N-340; la segunda, a unos 600 metros de la primera, se emplazaba en paralelo a la primera, y la tercera línea se ubicó a unos 800 metros de la segunda.

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Junto al conjunto de estructuras defensivas (aproximadamente 500 construcciones), se construyeron o mejoraron una red de carreteras y caminos que comunicaban las diferentes posiciones de todo el entramado defensivo.

En estas imágenes podemos encontrar un fortín comunicado por una trinchera que termina en un pozo tirador.

Estas defensas forman parten de un complejo de fortines más amplio situado en el cerro Albacerrado, con una superficie en torno a 64 Ha., donde abundan trincheras, galerías, fortines y plataformas artilleras. Desde este cerro los militares controlaban perfectamente la playa de Los Lances de Tarifa.

No cabe duda de la importancia histórica de estas construcciones militares. En otros países estarían restauradas o al menos consolidadas de manera que no siguieran en el estado ruinoso y de abandono total que se encuentran en estos momentos. Lamentablemente es algo que se repite en otros edificios o yacimientos arqueológicos importantes.

 

 

Sobre el autor

Erdehoy

Este comunicador sin remedio, nace, vive y se reproduce en Cádiz. Gran cocinero a ritmo de Rock'and'Roll y también aficionado a la mayoría de los deportes como el fútbol, la pesca o el rugby. Siempre tiene una anécdota o una historia que contar acerca de la ciudad donde vive, y en eso está.

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